jueves, 5 de mayo de 2016

Extreme Folk, bienvenido!!!!

Seguro que habéis oído hablar del Extreme Folk últimamente, o quizá hayáis podido ver alguna actuación, pero ¿qué es el Extreme Folk?


Es la línea que he estado siguiendo del último año y que se ha convertido en algo que ha despertado más interés del que imaginaba, así que voy a explicar un poco este concepto, cómo surgió la idea y cómo lo estoy desarrollando.

Foto de Tania Navas
Todas sabéis que llevo en la danza tribal mil años, sabéis que adoro el ATS y que la fusión tribal es mi modo de expresión. Pero lo que igual no sabéis es que mucho antes de empezar con el tribal he sido alumna de danza oriental y lo sigo siendo porque es una danza infinita y disfruto enormemente al recibir clases. 


De las cosas que mas me han llamado la atención siempre han sido los folklores árabes, las danzas gitanas y todo lo que tenga que ver con ritmos raros, percusión y juegos de pies endiablados. No imagináis lo que disfruto con eso…

Así surgió la idea del Extreme Folk (luego os cuento el porqué de este nombre), inspirada por los grupos de folk de los años 70 en San Francisco. 

Eran unas troupes multi disciplinares compuestas por un montón de personas (músicos, cantantes, bailarines, acróbatas...) que animaba el cotarro en ferias y mercados recuperando un poco el espíritu Gawazi. Ya sabéis que los años 60 y 70 fueron los años de la contracultura y todo lo exótico era muy bien recibido.


Si bien eran grupos estupendos, el folklore que se bailaba estaba adaptado al gusto americano y a veces se iba más a lo efectista que a la pureza en sí (de ahí surgió una década después lo que conocemos por danza tribal)

Pues bien, esa fue la chispa. ¿Por qué no mezclar mi lenguaje folk con ese proto-tribal? Y así fue!! Así surgió el Extreme Folk!! Un tipo de fusión tribal por el que nadie hasta ahora había apostado. En 2015 vi la ocasión perfecta y llevé esa idea al Tribal Art Fest de BCN cuyo tema era “El origen”. ¿El resultado? Un exitazo totalmente inesperado.

Foto de Tania Navas

Las propias profesoras (la mismísima Jill Parker) me felicitaron y me animaron a que no dejara este camino porque según ellas había abierto una puerta a una nueva fusión. Ellas mismas lo bautizaron como Extreme Folk y me hizo tanta gracia que así se quedó. En palabras de ellas: “había nacido un nuevo estilo”. ¡Glup!



Me estáis pidiendo clases de Extreme Folk y os lo agradezco infinito. Como todo recién nacido necesita mucho mimo y mucha atención, así que estoy estudiando cómo llevarlo a las clases y cómo hacer esa aproximación ya que no es tribal ni es folklore al uso. Me queda mucho por darle a la cabeza...

Esta es mi nueva búsqueda y proyecto a desarrollar, como siempre, sin prisa pero sin pausa, al estilo Alicia López :)











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